Iglesia San Jacinto de Polonia

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En 1656, el rey nombró al fraile dominico Miguel Ramírez para la visita del priorato de Ocosingo, 2 y en 1663 se asignó al padre Francisco de Miranda para su doctrina. 3 En 1774 San Jacinto era sede de un curato secular de lengua tzeltal, administrado por un clérigo y un ministro compañero, 4 y veintidós años más tarde figura como una de las dos iglesias de dicho curato. 5 Siendo cura de la parroquia Marcelo Solórzano, en 1817, se desplomó su techo, accidente que se atribuyó a “su mala construcción”; sin embargo, es importante recordar que por esos años hubo un temblor que bien pudo haber sido la causa. El edificio requería para su restauración, entre otros materiales, tejas, ladrillos, cal, maderas y pintura. También necesitaban reparación los retablos, pinturas y esculturas que guardaba en su interior. 6 En 1819, Carlos Castañon formó un padrón que registraba los nombres de quienes se ocuparían de reedificar el techo de la iglesia; este padrón incluía militares urbanos. 7 Existen noticias de que la reconstrucción del inmueble se inició en 1825, bajo la supervisión del obispo Sanmartín. 8 Para el año de 1847, la iglesia de San Jacinto se encontraba casi en ruinas; sus retablos estaban muy dañados por la polilla y el ajuar era insuficiente.9 A finales de ese año y principios del siguiente, Mariano Ramírez de Prado solicita que se envíe al cura propio, para que se haga cargo de la reparación. En 1852 se hizo un presupuesto de la restauración del altar mayor y las ventanas, así como de la fábrica de un nuevo altar. No sabemos si estos 20 arreglos se hicieron, o si fueron insuficientes, ya que tan sólo tres años más tarde, Yanuario Antonio Domínguez describe el templo en muy mal estado. 10 Los vecinos se reunieron para techar ocho varas de largo y ancho de la iglesia de San Jacinto en 1855. 11 Entre junio y julio de 1859, Mariano Zepeda y Saturnino Trujillo solicitaron la madera necesaria para reparar la sacristía.

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